Otro dia hermoso que he aprovechado para continuar trabajando en la huerta. Y esta me devuelve sus productos. Antes de retirarme he cogido unos guisantes, que servirán de cena y una lechuga que estará en mi comida. He dado otra lechuga y unas acelgas a Loly que, a su vez, me ha dado huevos de sus gallinas. La cena será guisantes con revuelto de uno de los huevos recién recogidos. Abajo, se ven unas nueces reservadas para Jesús, el hijo de Ciuco. Al sol ganan en sabor. Estoy escuchando las intervenciones en el Congreso y oir las cosas que se dicen es peor que padecer la enfermediad de la pandemia. Solo la huerta, contemplar el entorno primaveral y poder comer algunos de sus productos, ayudan a soportar tanto dislate. La huerta ayuda a entender todo lo que acontece de una manera sosegada y natural. Y la literatura, también. Saludos.
Hace tiempo que las noticias me interesan menos. Me da rabia saber que vive en un mundo tan lamentable. Me sucede lo mismo que a El Roto, que suplico poder encontrar algo satisfactorio con lo que mantener la ilusión de vivir en sociedad. Y el domingo, ¡por fin! he visto algo recomendable. Se trata de un artículo grande que se publica en El País. La escritora es Irene Vallejo, escritora y escrito que engrandece a un periodico Recomiendo vivamente su lectura. El título del artículo es. "Esta inacabable charlatanería". Dice que un grupo de inconformistas se reúnen en cada de un amigo para arreglar e l m undo....el lenguaje empieza a transformarse, se desprecia la moderación, consideran mas digno de confianza al mas furibundo, etc.. Estamos en El Pireo, hace unos 2.500 años. Quien inicia el dialogo es Sócrates y lo narra Platón. Alguien pregunta que es lo justo y qué es la justicia. La discusión se alarga hasta que Trasímaco pierde la calma y sentencia que lo j...
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