Hace unos días se ha celebrado el 80 aniversario del descubrimiento de los centros nazis de tortura y muerte de millones de judíos. Sorprende mucho que hechos tan recientes y terribles como los que se cometieron en esos centros, sufran el riesgo de ser olvidados. Y que ese olvido no sea solo producto del paso del tiempo, sino que existen fuerzas políticas que fomentan ese olvido incluso negando su existencia. Afortunadamente, aún existen personas que padecieron esas torturas. Y aún lo cuentan. Creo que existen algunas personas que niegan que la tierra sea redonda, que las vacunas sean útiles o que las guerras mundiales se hayan producido. Pero continuarán negando lo que no han visto ni conocido ante personas que han sido testigos de esos acontecimientos. Me sorprende y mucho que los judíos principales víctimas del terror nazi, ahora sean los verdugos. Nada mas manejable que la memoria. La imagen superior muestran las nutridísimas columnas de gente regresando a lo que eran sus hogares. Y lo que van a encontrar son las ruinas de lo que dejado los israelitas (foto inferior). Es decir, los judíos. Son situaciones difíciles de entender y de aceptar. Con este presente, el futuro no puede ser bueno. Saludos.
Hace tiempo que las noticias me interesan menos. Me da rabia saber que vive en un mundo tan lamentable. Me sucede lo mismo que a El Roto, que suplico poder encontrar algo satisfactorio con lo que mantener la ilusión de vivir en sociedad. Y el domingo, ¡por fin! he visto algo recomendable. Se trata de un artículo grande que se publica en El País. La escritora es Irene Vallejo, escritora y escrito que engrandece a un periodico Recomiendo vivamente su lectura. El título del artículo es. "Esta inacabable charlatanería". Dice que un grupo de inconformistas se reúnen en cada de un amigo para arreglar e l m undo....el lenguaje empieza a transformarse, se desprecia la moderación, consideran mas digno de confianza al mas furibundo, etc.. Estamos en El Pireo, hace unos 2.500 años. Quien inicia el dialogo es Sócrates y lo narra Platón. Alguien pregunta que es lo justo y qué es la justicia. La discusión se alarga hasta que Trasímaco pierde la calma y sentencia que lo j...


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