Es tradición que el periódico local informe de las batidas de caza que hacen las cuadrillas. Se trata de la caza de jabalís, especialmente. Desde hace tiempo observo que esas cuadrillas están formadas por gente de cierta edad. La foto que vemos muestra una cuadrilla de unas 25 personas. Solamente hay cuatro jóvenes. Es claro que en Cantabria está sucediendo lo mismo que en Castilla León. Hablo de esta Comunidad porque la conozco un poco. Con la despoblación, la gente joven ha desaparecido. La afición a la caza se ha trasmitido a través de la familia. Con los cambios sociales, la familia no desarrolla sus funciones de trasmisión de forma de vida. Los jóvenes no se han iniciado en la caza, saliendo al campo con los padres, y son pocos los que, ya adultos, son aficionados a la caza. Creo que el problema está presente en todo el país y el número de licencias de cazza, cada año, va descendiendo. Los cotos suponen un ingreso económico en los pueblos, pero la caza de estos animales que se ven en la foto, no es suficiente para mantener controlada la población de ciertos animales que causan daños en las zonas rurales. Esto no deja de ser un problema importante y no solo en esas zonas. Es posible que llegue un momento en el que se vuelva a solicitar la presencia de lobos para que ejerzan la función reguladora de una superpoblación de jabalíes, corzos, zorros, etc...
Hace tiempo que las noticias me interesan menos. Me da rabia saber que vive en un mundo tan lamentable. Me sucede lo mismo que a El Roto, que suplico poder encontrar algo satisfactorio con lo que mantener la ilusión de vivir en sociedad. Y el domingo, ¡por fin! he visto algo recomendable. Se trata de un artículo grande que se publica en El País. La escritora es Irene Vallejo, escritora y escrito que engrandece a un periodico Recomiendo vivamente su lectura. El título del artículo es. "Esta inacabable charlatanería". Dice que un grupo de inconformistas se reúnen en cada de un amigo para arreglar e l m undo....el lenguaje empieza a transformarse, se desprecia la moderación, consideran mas digno de confianza al mas furibundo, etc.. Estamos en El Pireo, hace unos 2.500 años. Quien inicia el dialogo es Sócrates y lo narra Platón. Alguien pregunta que es lo justo y qué es la justicia. La discusión se alarga hasta que Trasímaco pierde la calma y sentencia que lo j...

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