Los políticos y tambien los jueces, parecen vivir en un mundo alejado del resto de la sociedad. Haber asistido al deplorable espectáculo de Cifuentes con sus reiteradas mentiras y mostrandose como víctima de extrañas conjuras, en tanto todo su partido la aplaudia con largeza e intensidad, debería haber servido para reflexionar e intentar aclarar si todos vivimos en el mismo mundo. Ahora con la sentencia de Pamplona, los jueces, en general, se sienten atacados de manera inmerecida Lamentan las críticas que se hacen contra ellos, aunque admiten teóricamente que existe ese derecho. Es decir, los jueces pueden ser censurados, pero está mal censurarles. Dá la impresión que lo que menos importa es la gente y sus opiniones. ¡Que lastima de democracia!. Por un lado, invocada con tanta frecuencia pero por otro, tan dejada de lado. Menos mal, que se aprecia una reacción popular. Ese dato sirve para mantener la esperanza.
Hace tiempo que las noticias me interesan menos. Me da rabia saber que vive en un mundo tan lamentable. Me sucede lo mismo que a El Roto, que suplico poder encontrar algo satisfactorio con lo que mantener la ilusión de vivir en sociedad. Y el domingo, ¡por fin! he visto algo recomendable. Se trata de un artículo grande que se publica en El País. La escritora es Irene Vallejo, escritora y escrito que engrandece a un periodico Recomiendo vivamente su lectura. El título del artículo es. "Esta inacabable charlatanería". Dice que un grupo de inconformistas se reúnen en cada de un amigo para arreglar e l m undo....el lenguaje empieza a transformarse, se desprecia la moderación, consideran mas digno de confianza al mas furibundo, etc.. Estamos en El Pireo, hace unos 2.500 años. Quien inicia el dialogo es Sócrates y lo narra Platón. Alguien pregunta que es lo justo y qué es la justicia. La discusión se alarga hasta que Trasímaco pierde la calma y sentencia que lo j...

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