Hace tres dias, el T. Constitucional anuló una sentencia condenatoria al cantante Cesr Srawberry aludiendo a la libertad de expresión. Ahora veo que una nueva sentencia absuelve a Willy Toledo del delito de blasfemia. La razón para tal decisión es la misma; libertad de expresión. En este caso la sentencia tiene mas significado pues el actor estuvo defendiendo su derecho a blasfemar en las mismas puertas de la sala donde fué juzgado. Su confianza en que en una democracia la blasfemia no tiene luygar, era muy evidente. Hace dos dias se conocia que un juez que ha participado en la condena de Torra por delitos electorales, estaba en la nómina de de Cs. No parece ser ilegal que un miembro de la Junta Central Electoral pueda cobrar de un partido, pero si puede serlo que no se abstenga en temas en los que participe el partido (Cs) que le está pagando mensualmente. Dejando al lado el tema de la ilegalidad de esa situación, si parece ser algo claramente inmoral. Ya no se trata de presionar a los jueces, sino de comprarles. Eso y las dos noticias anteriores, hacen que la credibilidad del sistema judicial se muy bajita. Y que en Europa, no se respeten a nuestros magistrados. Hay que pensar que a algunos jueces, las libertades no less gusta mucho. Por lo menos, la libertad de expresión. Saludos.
Hace tiempo que las noticias me interesan menos. Me da rabia saber que vive en un mundo tan lamentable. Me sucede lo mismo que a El Roto, que suplico poder encontrar algo satisfactorio con lo que mantener la ilusión de vivir en sociedad. Y el domingo, ¡por fin! he visto algo recomendable. Se trata de un artículo grande que se publica en El País. La escritora es Irene Vallejo, escritora y escrito que engrandece a un periodico Recomiendo vivamente su lectura. El título del artículo es. "Esta inacabable charlatanería". Dice que un grupo de inconformistas se reúnen en cada de un amigo para arreglar e l m undo....el lenguaje empieza a transformarse, se desprecia la moderación, consideran mas digno de confianza al mas furibundo, etc.. Estamos en El Pireo, hace unos 2.500 años. Quien inicia el dialogo es Sócrates y lo narra Platón. Alguien pregunta que es lo justo y qué es la justicia. La discusión se alarga hasta que Trasímaco pierde la calma y sentencia que lo j...

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