Eran casi las 8:00 de la mañana. Tomaba el café mirando el amanecer desde la ventana de mi cocina, y ví este espectáculo. Ese color y su intensidad, dura poco mas de cinco minutos. Tomé la máquina de fotos, que habitualmente ya está desenfundada, y desde el porche, rodeado de gatos que desayunaban, hize esta foto. Creo que ha salido bien. No deja de ser un amanecer otoñal que preludia la llegada del invierno. Ahora el día tiene su color habitual. A quien madruga, Dios ayuda. Estos espectáculos de breve duración solo se pueden ver en horas "especiales". Ayer, Miguel ha arado la tierra del invernadero. Ha quedado esplendida y dentro de poco saldré para alisarla y poner ya unas plantas (lechugas, lombardas, romanescos y guisantes) que ya tengo dispuestas. La vida continúa.
Hace tiempo que las noticias me interesan menos. Me da rabia saber que vive en un mundo tan lamentable. Me sucede lo mismo que a El Roto, que suplico poder encontrar algo satisfactorio con lo que mantener la ilusión de vivir en sociedad. Y el domingo, ¡por fin! he visto algo recomendable. Se trata de un artículo grande que se publica en El País. La escritora es Irene Vallejo, escritora y escrito que engrandece a un periodico Recomiendo vivamente su lectura. El título del artículo es. "Esta inacabable charlatanería". Dice que un grupo de inconformistas se reúnen en cada de un amigo para arreglar e l m undo....el lenguaje empieza a transformarse, se desprecia la moderación, consideran mas digno de confianza al mas furibundo, etc.. Estamos en El Pireo, hace unos 2.500 años. Quien inicia el dialogo es Sócrates y lo narra Platón. Alguien pregunta que es lo justo y qué es la justicia. La discusión se alarga hasta que Trasímaco pierde la calma y sentencia que lo j...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar