La semana pasada el grupo "jubilati" nos reunimos a comer en el restaurante La Roca de San Cibrian. El menú, excelente y habia un plato al que nos apuntamos casi todos y que nos gusto mucho: tomates rellenos al horno. El relleno de los tomates puede ser de muchas cosas: carne, bonito, verduras o setas. El elemento principal es coger el punto del horno. Estos tomates que se ven es el resultado del tercer intento. Yo he optado por colocar la bandeja en la parte superior del horno, y gratinarlos hasta que estén a gusto del consumidor. Hay que elegir un tomate adecuado pues conviene que a pesar de ser vaciado, quede consistente. Los que se ven, llevan en su interior bonito con salsa de queso de cabrales y por encima, queso "emental" rallado. Quedan bonitos y están exquisitos.
Hace tiempo que las noticias me interesan menos. Me da rabia saber que vive en un mundo tan lamentable. Me sucede lo mismo que a El Roto, que suplico poder encontrar algo satisfactorio con lo que mantener la ilusión de vivir en sociedad. Y el domingo, ¡por fin! he visto algo recomendable. Se trata de un artículo grande que se publica en El País. La escritora es Irene Vallejo, escritora y escrito que engrandece a un periodico Recomiendo vivamente su lectura. El título del artículo es. "Esta inacabable charlatanería". Dice que un grupo de inconformistas se reúnen en cada de un amigo para arreglar e l m undo....el lenguaje empieza a transformarse, se desprecia la moderación, consideran mas digno de confianza al mas furibundo, etc.. Estamos en El Pireo, hace unos 2.500 años. Quien inicia el dialogo es Sócrates y lo narra Platón. Alguien pregunta que es lo justo y qué es la justicia. La discusión se alarga hasta que Trasímaco pierde la calma y sentencia que lo j...
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