Después de mucho tiempo, he preparado el botillo del Bierzo. Lo he comido con Ciuco, Teresa, Blanca y Manolo. Este cocido berciano es plato único. Por un lado está el botillo abierto, con morcilla, chorizos y tocino. Por otro lado, están los garbanzos,, la patata y el repollo. Todo tiene un sabor profundo y un color intenso. He procurado tener vino leonés para que la comida estuviera bien asistida. El vino era de Gordaliza, un pequeño pueblo próximo a Sahagún. La comida resultó muy agradable. Se puede repetir aunque conviene dejar pasar algún tiempo. Con el tiempo, los recuerdos refuerzan los deseos.
Hace tiempo que las noticias me interesan menos. Me da rabia saber que vive en un mundo tan lamentable. Me sucede lo mismo que a El Roto, que suplico poder encontrar algo satisfactorio con lo que mantener la ilusión de vivir en sociedad. Y el domingo, ¡por fin! he visto algo recomendable. Se trata de un artículo grande que se publica en El País. La escritora es Irene Vallejo, escritora y escrito que engrandece a un periodico Recomiendo vivamente su lectura. El título del artículo es. "Esta inacabable charlatanería". Dice que un grupo de inconformistas se reúnen en cada de un amigo para arreglar e l m undo....el lenguaje empieza a transformarse, se desprecia la moderación, consideran mas digno de confianza al mas furibundo, etc.. Estamos en El Pireo, hace unos 2.500 años. Quien inicia el dialogo es Sócrates y lo narra Platón. Alguien pregunta que es lo justo y qué es la justicia. La discusión se alarga hasta que Trasímaco pierde la calma y sentencia que lo j...
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