Después de mucho tiempo, he preparado el botillo del Bierzo. Lo he comido con Ciuco, Teresa, Blanca y Manolo. Este cocido berciano es plato único. Por un lado está el botillo abierto, con morcilla, chorizos y tocino. Por otro lado, están los garbanzos,, la patata y el repollo. Todo tiene un sabor profundo y un color intenso. He procurado tener vino leonés para que la comida estuviera bien asistida. El vino era de Gordaliza, un pequeño pueblo próximo a Sahagún. La comida resultó muy agradable. Se puede repetir aunque conviene dejar pasar algún tiempo. Con el tiempo, los recuerdos refuerzan los deseos.
Vivimos tiempos disparatados. Durante muchos siglos las creencias religiosas facilitaron que las personas mayoritariamente tuviéramos muchas ideas comunes. Durante los siglos XIX y XX atrajó la confianza de la gente y alentó una actitud mas optimista y una mayor esperanza en el futuro. La gente creia que la paz universal era ya casi una realidad, que la medicina amenazaba con eliminar las enfermedades y que los descubrimientos garantizaban ya un mundo totalmente feliz. Y que con el VAR en el futbol se eliminarían los errores arbitrales. Algo ha cambiado drasticamente pues las ideas conspiratorias cada vez están mas presentes. Estamos a punto de inaugurar la guerra de las galaxias y aún hay gente que no cree que el ser humano haya pisado la luna. Que la Tierra es plana, etc.. Durante siglos las personas creyentes fueron mas sensibles a estas ideas conspiratorias. Las encuestas dicen que los que se sitúan en la derecha (30%) creen en algunas de estas ideas. En ese sentido la "...
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