Esta noche "tenemos" cena en mi casa. VienenCiuco, Manolo, etc.. Somos ocho. El plato central es el guiso de la carne de toro. En esta ocasión, el guiso se realizará en una cazuela y en el horno. El año pasado ya se hizo así y resultó muy bien tanto en lo que se refiere al sabor como a su presencia. Antes habrá unas bandejas con pimientos asados y tomate fresco. Nunca compro tomate fuera de mi cosecha. Creo que esos tomates tiene poco sabor e incluso la textura se parece al plastico. Sin embargo, en esta ocasión rompo la costumbre. Los tomates que se ven se llaman "azul del mar". Son muy carnosos, con pocas pepitas y bastante sabor. Así que esta noche, una vez ya probados, acompañarán a los pimientos como entrante. Sé que a todos los comensales les va a gustar. Ya informaré. Si tengo humor haré alguna foto.
Vivimos tiempos disparatados. Durante muchos siglos las creencias religiosas facilitaron que las personas mayoritariamente tuviéramos muchas ideas comunes. Durante los siglos XIX y XX atrajó la confianza de la gente y alentó una actitud mas optimista y una mayor esperanza en el futuro. La gente creia que la paz universal era ya casi una realidad, que la medicina amenazaba con eliminar las enfermedades y que los descubrimientos garantizaban ya un mundo totalmente feliz. Y que con el VAR en el futbol se eliminarían los errores arbitrales. Algo ha cambiado drasticamente pues las ideas conspiratorias cada vez están mas presentes. Estamos a punto de inaugurar la guerra de las galaxias y aún hay gente que no cree que el ser humano haya pisado la luna. Que la Tierra es plana, etc.. Durante siglos las personas creyentes fueron mas sensibles a estas ideas conspiratorias. Las encuestas dicen que los que se sitúan en la derecha (30%) creen en algunas de estas ideas. En ese sentido la "...
Comentarios
Publicar un comentario